|
NOVEDADES NEFROLOGICAS |

Alteraciones en orina
Estudio de la hematuria microscópica en el adulto
Dres. Mcdonald MM, Swagerty D, Wetzel L
La frecuencia de la hematuria microscópica asintomática en el adulto oscila entre el 0,19 y el 21%.
Desarrollo
(Comentario y resumen objetivo: Dr. Ricardo Ferreira) -
La hematuria microscópica asintomática (HMA) se
define como la presencia en orina de 3 a 10 eritrocitos por campo amplificado
del sedimento urinario. Se desaconseja el método de la tirilla porque confunde
los eritrocitos con la mioglobinuria y hemoglobinuria.
La HMA puede ser un hallazgo inocuo, pero aproximadamente en el 10% de los
pacientes se asocia con tumores del aparato renal. A pesar de esto, la mayoría
de los pacientes que en un análisis de rutina presentan HMA, no reciben el
beneficio de un estudio más exhaustivo del aparato renal. La figura 1, muestra
un algoritmo de estudio para los casos de HMA.
Figura 1. Algoritmo de estudio de la hematuria microscópica asintomática (HMA). TC: tomografía computada.
Etiología
Las causas de HMA son numerosas y oscilan entre alteraciones insignificantes
hasta patologías que ponen en riesgo la vida del paciente (Figura 2). Se
considera que uno de cada 5 pacientes con HMA y uno de cada 3 pacientes con
hematuria franca o macroscópica, tienen una enfermedad importante del sistema
renal.
Figura 2. Diferentes etiologías de la HMA.
Diagnóstico
Para profundizar la investigación de la HMA hay que recurrir a los estudios por
imágenes. Seguidamente se enumeran las características de cada método.
Pielografía renal intravenosa o descendente. Con esta técnica se iniciaba
tradicionalmente el estudio del aparato renal. Las limitaciones que presenta:
material de contraste, mayor exposición a la radiación, incapacidad de detectar
masas <3cm de diámetro y de detectar patología de la vesícula y de la uretra, la
relegaron a un segundo plano luego de la ecografía y la tomografía computada (TC).
Ecografía renal. Es el método más
seguro, simple y económico. Posee la misma limitación que la pielografía
respecto del tamaño de detección de una masa tumoral, pero detecta mejor los
cálculos.
TC. La TC sin contraste es más
sensible que la pielografía y la ecografía para detectar masas tumorales. La TC
con contraste ofrece además la posibilidad de detectar aneurismas de vasos que
corren paralelos a las vías urinarias, abscesos renales y perirenales. LA TC con
contraste permite establecer las características de un tumor (sólido, quístico).
Estudio citológico de la orina. Este método tiene una sensibilidad del
70% y una especificidad del 95% para detectar tumores de la vejiga, pero su
mayor ventaja sobre la cistoscopía es que se trata de un método no invasivo.
Citoscopía. La Asociación de Urología Americana recomienda este
estudio en todos los pacientes mayores de 40 años o de menor edad que tienen
factores de riesgo para cáncer de la vejiga. La sensibilidad de este método para
los tumores de vejiga se aproxima al 90%.